Económico
Paño de PVC para un ventanuco de cocina o de baño, reutilizando cajón y carriles si siguen firmes. Es el encargo con menos piezas y el montaje más corto.
Persianas nuevas
La persiana del dormitorio lleva años bajando torcida y por arriba se cuela el frío. Toca una nueva. La instalación de persianas en Mollet del Vallès arranca con nuestro metro apoyado en tu alféizar y acaba con la vieja fuera de casa y la nueva corriendo ligera.
+22 años subiendo persianas nuevas por las escaleras del Vallès Oriental
Hecha para tu hueco
Medir a ojo sale caro. Si el paño queda dos centímetros corto de ancho, traquetea entre los carriles cada noche de tramontana. Si queda dos centímetros largo, frota, se frena y un día la cinta dice basta.
Por eso el primer paso es subir a tu piso. El técnico toma la luz del hueco, mira cuánto fondo tiene el cajón y comprueba cómo están los carriles laterales. Todo va a una hoja de pedido con tu nombre, y con esas cifras se corta tu persiana, no una de muestrario.
Pasa como con un pantalón. El de talla estándar casi nunca cae bien, el que te arreglan en la mercería sí. En una misma escalera de Riera Seca o de Col·legis Nous, dos ventanas gemelas pueden esconder cajones diferentes, porque cada vecino reformó a su manera.
Si con el cajón abierto descubrimos que aún compensa reparar la persiana que ya tiene tu dormitorio, te lo diremos sin rodeos. Nos interesa más que te acuerdes de nosotros dentro de diez años que colocarte algo que no necesitas.
Materiales
Agosto, seis de la tarde, habitación de cara a poniente. Aunque tengas todo bajado, la pared de la cama quema al tacto. Ese calor entra o se queda fuera según la lama que cuelgues delante del cristal.
Ningún material vale para todas las ventanas. En la visita traemos muestras, las tocas y te contamos cuál pondríamos en cada hueco y el motivo.
Entre dos chapas lacadas, cada lama guarda un alma de espuma de poliuretano. Funciona igual que la tapa de una nevera de pícnic y para el bochorno de julio y el frío de enero. Rinde mucho en habitaciones que se llevan todo el sol de la tarde.
Esta vez la espuma se mete a presión y el perfil sale más compacto. Pesa un poco más, se dobla menos en vanos anchos y apaga mejor el rumor del tráfico. Encaja sobre todo en balconeras grandes y en fachadas a pie de avenida.
El PVC no se oxida ni pide pintura. Como pesa poco, la cinta sufre menos y basta un gesto corto para subirla. Cumple de sobra en ventanucos de cocina, de baño o de patio interior, donde el sol apenas pega.
Si tu casa de Plana Lledó o de Can Borrell conserva persianas de madera y quieres seguir viéndolas en la fachada, también la fabricamos a medida. Llega tratada con barniz para intemperie. Cada pocos veranos agradece una mano nueva, como la puerta de un trastero de jardín.
Cuando la ventana queda a la altura de quien pasa por la acera, la persiana hace de primera barrera. Para esos casos ponemos perfil de aluminio de mayor grosor con cierre autoblocante, que impide forzarla hacia arriba cuando está cerrada.
Sombra que respira
Mediodía de julio en una galería orientada al sur. Quieres sombra, pero si cierras del todo, aquello se convierte en un invernadero y la ropa tendida no se seca.
La alicantina te da ambas. Parece una cortina de listones cosidos con cordel. Se recoge en un rollo arriba y, cuando la sueltas, deja pasar la brisa por las rendijas.
Va colgada por fuera del vano, de un soporte, y no necesita cajón. Por eso encaja en galerías, áticos y balcones de casa baja, igual en el Centre que en Parets del Vallès o en Santa Perpètua de Mogoda.
La cortamos al ancho exacto de tu terraza. Antes de llamar, apunta cuántos metros mide el balcón y por qué lado entra el sol a mediodía, y con eso ya te orientamos por teléfono.
El día del montaje
El día del montaje hay un sofá debajo de la ventana y un cuadro colgado al lado. Antes que el destornillador toca apartar, cubrir y proteger lo que tienes en casa.
Un técnico de la casa toma medidas y echa un vistazo dentro del cajón. Sales de esa visita con el importe acordado por adelantado, y esa cifra no cambia el día que volvemos a montar. Medir no tiene coste.
Tapamos suelo y muebles con fundas, desatornillamos el registro y descolgamos el paño viejo junto a su eje. La porquería acumulada durante años cae sobre la tela, no sobre tu sofá.
Con el vano despejado, repasamos tambor, soportes y carriles. Las piezas sanas se quedan donde están. Cuando algo roza o está doblado, se sustituye antes de colgar el paño nuevo, y te lo enseñamos en mano.
Colgamos la persiana, regulamos los topes y la subimos y la bajamos entera tres o cuatro veces mientras miras. Recogemos, pasamos la aspiradora y la garantía, firmada, se queda en tu cajón de papeles. Las primeras semanas, acompaña la cinta al subir y al bajar, sin tirones ni soltarla de golpe, mientras el paño se asienta en el eje. Para el día a día basta un trapo húmedo por las lamas y un cepillo suave por los carriles cuando veas polvo acumulado.
Antes, la cinta se enganchaba a media altura y por el cajón silbaba el aire. Después, la persiana baja recta, apoya plana sobre el alféizar y el cajón queda sellado.
Si la cinta ya te ha pelado más de un dedo, aprovecha que el eje está fuera para motorizarla desde el primer día. El motor tubular va metido en ese mismo eje y te ahorras otra apertura del cajón más adelante.
¿En verano te comen los mosquitos con esa ventana abierta? Con las mismas medidas preparamos una mosquitera para la misma ventana, en un color que case con la persiana.
Coste orientativo
En un mismo piso, el paño del baño y el del comedor rara vez valen lo mismo. Pesan el ancho, el tipo de lama y el trabajo que pida el cajón. En Mollet del Vallès no colgamos tarifas en la web, porque el importe real sale de tu medida y no de una tabla.
Paño de PVC para un ventanuco de cocina o de baño, reutilizando cajón y carriles si siguen firmes. Es el encargo con menos piezas y el montaje más corto.
Persiana de aluminio térmico para la ventana o la balconera de un dormitorio o un salón, con guías nuevas si las viejas rozan. Es la medida más corriente en los pisos de bloque.
Alicantina a medida para terraza, lama reforzada para un bajo o cajón compacto nuevo cuando el de obra ya no cierra. También entran aquí los vanos muy anchos, que piden eje y perfil más robustos.
Pide la visita de medición y te llevarás la cifra apuntada en papel, sin compromiso de nada. Si cambias varias persianas del piso a la vez, te la desglosamos ventana por ventana.
Dudas
Porque mandan las dimensiones del vano y la clase de lama. Un ventanuco de baño en PVC cae en la franja baja, y una balconera ancha en aluminio inyectado sube un escalón. Influye además si el cajón y los carriles sirven o hay que renovarlos. Todo eso queda desglosado en la visita, antes de que firmes el pedido.
El aluminio compensa en ventanas grandes y en las que reciben sol fuerte. Su lama rellena aísla más y no se arquea cuando aprieta la solana. El PVC basta en huecos pequeños y resguardados, como la cocina o el baño de patio interior. En una misma vivienda es normal combinar los dos y ajustar así el presupuesto.
Va según lacado y tipo de lama, y el día de montaje te lo fijamos en cuanto aceptas el presupuesto. Un color de serie en PVC o aluminio se sirve más rápido que un lacado por encargo o una alicantina. El montaje corre a cargo del equipo de Persimollet, sin subcontratas, y el cambio de una persiana se resuelve en horas, no en días.
Una con perfil de aluminio reforzado y cierre autoblocante. La lama es más gruesa y el mecanismo impide levantarla desde la acera cuando está echada. En los bajos de Santa Rosa o de Lourdes que tienen la ventana a ras de calle es lo que solemos aconsejar. Eso sí, necesita cajón y carriles firmes, porque una lama dura en un carril flojo no aguanta un tirón.
Para vanos exteriores donde buscas sombra sin quedarte sin corriente, como terrazas, galerías y balcones. Al no llevar cajón, se cuelga por fuera y sirve en fachadas donde una enrollable no cabe. Para un dormitorio que necesita oscuridad total no es buena idea, porque entre listón y listón se filtra claridad. Ahí rinde más una enrollable de aluminio.
No, si están sanos, y eso se comprueba en la visita. Con un cajón que cierra y unos carriles rectos, el paño nuevo se cuelga en el mismo sitio y no pagas ese material. Si un carril está torcido o por la tapa del cajón se cuela corriente, lo renovamos y lo verás escrito en el presupuesto. En pisos de obra antigua del centro de Mollet del Vallès a veces sale a cuenta un cajón compacto nuevo, que corta mejor las corrientes de invierno.
Sí, y en ese caso medimos vivienda por vivienda, porque en un mismo bloque cada cajón tiene sus propios centímetros. El modelo, la lama y el color se escogen una sola vez y se repiten en todas las ventanas, de modo que la fachada queda pareja. Con el andamio puesto por una rehabilitación del edificio, conviene aprovecharlo para colgar las nuevas. Tratamos con una sola persona, sea el presidente o el administrador, y repartimos los montajes por plantas.
Deja un nombre y un número, y te llamamos para fijar la visita. Si lo prefieres, el 936 94 21 64 contesta a cualquier hora.